Cada país tenemos nuestra propia idiosincrasia cuando se trata de cómo trabajamos, los alemanes tienen fama de eficientes pero secos, los holandeses de emprendedores pero tacaños, y los españoles tenemos fama de fiables pero de no echar muchas horas. Esto hace que trabajar en Bulgaria, invertir en Bulgaria, o hacer negocios en Bulgaria, se convierta con frecuencia en una aventura en la que hay que estar guiado.

Voy a comentaros cual es mi experiencia tras casi dos años en los que he tenido la oportunidad de trabajar con muchos búlgaros.

(Disclaimer: Como la mayoría de mis posts, este se trata de una apreciación personal, y como tal, se trata de una generalización. Eso significa que por supuesto que hay búlgaros que no se parecen en nada a lo que voy a describir, pero en mi experiencia, la mayoría se ajustan en mayor o menor medida a las impresiones que voy a relatar)

1-Los búlgaros son currantes…


A los búlgaros por lo general, les gusta trabajar, y son muy trabajadores. Muchos de ellos tienen varios trabajos, y no les importa esforzarse mucho. Ahora bien, no esperes de un búlgaro que meta más horas de las que aparecen en su contrato, que llegue una hora antes a la oficina, o que se pierda la hora del almuerzo. Los búlgaros trabajan las horas que aparecen en su contrato, y de tener que trabajar más, no lo harán de buen agrado.

2-...pero muy desorganizados

En esto somos como dos gotas de agua. Se nos acumulan papeles e informes en las mesas, y jamás tiramos nada por miedo a deshacernos de algo valioso. Es una pésima costumbre que compartimos, pero al menos no es nada demasiado grave. Un poco más grave es que no son muy respetuosos con las fechas límite de entrega. Suelen ser muy optimistas con los plazos de entrega, y al igual que los españoles, muchas veces ese optimismo no se corresponde con la realidad.

Despacho desordenado

Aquí podemos ver en su esplendor un modelo característico de oficina de un búlgaro o un español.

3-Los búlgaros son muy inteligentes…

Yo creo que todos los que tenemos la oportunidad de trabajar con búlgaros hemos visto que son personas muy despiertas, con gran cultura, y con una rapidez mental muy elevada. Esto es especialmente evidente en labores técnicas como las conectadas con la Ingeniería o las Tecnologías de la Información. De cara a invertir en Bulgaria, la mayor parte de empresas internacionales han entendido que hacer negocios en Bulgaria en el sector de las Tecnologías de la Información es extremadamente atractivo.

4-…pero no muy versátiles.

Si contratas a un búlgaro para realizar una función, realizará esa función, y exactamente esa función, no menos, Pero tampoco más. Los búlgaros no suelen ser proactivos en el trabajo, les suele gustar mantenerse en su zona de confort, y no son muy de pensar ´outside the box´. Esto hace que si por ejemplo contratas un contable búlgaro, y le pides si te puede traducir unos contratos del búlgaro al inglés, lo más probable es que su respuesta sea ´yo soy contable´. Otras culturas, como las germánicas y nórdicas, tienen menos miedo a ejercer funciones más generales o polivalentes.

5-Los búlgaros son compañeros de negocios leales…


Los negocios en Bulgaria ejecutados con búlgaros suelen funcionar bien, esto es debido a que son buenos socios empresariales. Tienen visión e instinto, y sacan el negocio adelante. Son muy transparentes, y si no están de acuerdo con algo, lo dirán.

6-…pero son vendedores natos

Mercado de Sofia

Un cuadro representando un mercado de hortalizas en Sofía, Bulgaria. Las cosas se han modernizado, pero la actitud permanece. Los búlgaros son “muy de los Balcanes”, les gusta regatear, y tienen un buen olfato para los negocios, para lo bueno y para lo malo. Traducido a nuestro idioma, en el momento de invertir en Bulgaria o crear una empresa en Bulgaria, no es infrecuente que un búlgaro te vaya a intentar regatear los precios en un acuerdo. Pero esto también funciona en sentido contrario, cuando se hacen negocios en Bulgaria, en ocasiones presuponen que el extranjero tiene mayor poder adquisitivo, y suelen aplicar precios más prohibitivos en servicios jurídicos o económicos. Allí es donde el extranjero debe regatear, y si encima el extranjero sabe hablar búlgaro, se puede sorprender al interlocutor búlgaro para rebajarle sus expectativas de precios.

Esta es un poco mi experiencia haciendo negocios en Bulgaria y trabajando con búlgaros. Espero que os sea de utilidad si venís por aquí.