Cuando se habla de una reunión de negocios, uno se imagina una bonita sala con mesas modernistas, en un edificio de cientos de habitaciones, y gente perfumada y trajeada con carteras cargadas de papeles llenos de garabatos importantísimos. Las cosas en Bulgaria no siempre son así.

En Bulgaria, no es atípico entrar en el despacho de un contable o un ingeniero, y encontrárselo en chándal, fumando, y rodeado de papeles, aunque luego se trate del profesional más solvente del mundo. Y es que los parámetros occidentales de profesionales que dan una imagen impecable no es extrapolable a todos los países del mundo, ni siquiera a todos los países de la Unión Europea.
Todavía recuerdo cuando, en cierta ocasión tenía que realizar ciertas gestiones con un empresario local, y me concertó a las 21:00 de la noche en una dirección. Me encontré con esto:
Esto, amigos, es una кръчма búlgara. No es un restaurante, no es un bar, es algo muy ecléctico. Se puede comer, se debe beber, y es típico estar 7-8 horas. Algunas de ellas incluso están abiertas las 24 horas del día.
Qué se come:
Shopska Salata (Ensalada de queso búlgaro, pepino, tomate; los tres colores de la bandera de Bulgaria)
Shkembe chorba (Sopa de tripa de cerdo picante, hecha con leche). Y cuando tienes hambre de verdad…

Rodopski Sach (Mezcla de distintas carnes y verduras cocinadas al estilo tradicional).

Y qué se bebe:

Cerveza Búlgara (Esta es mi favorita, Shumensko)Pero sobre todo, Ракия (Rakia), el licor búlgaro por excelencia, similar a nuestra aguardiente. Es un Brandy afrutado cuyo contenido de alcohol va desde los 40% hasta los 80%. Tiene un sabor muy agradable y un tacto fuerte, pero si se bebe delicadamente al mismo tiempo que se come una ensalada, el sabor es muy especial. Se bebe con los entrantes (especialmente con la ensalada), y durante la comida, no sólo durante el postre.

Una vez que ya nos hemos puesto en situación; hay que tener en cuenta varias cosas en una reunión de negocios con búlgaros:

0) Cómo ir vestido. Si se trata de una reunión durante el día. Lo más seguro es ir con una camisa, pantalón de traje, y americana sport. Ahora bien, si se trata de una cena, lo más seguro sería ir con una camisa de sport, y vaquero o pantalón casual. No hay que sorprenderse si la contraparte acude vestida a la reunión con camiseta, o de forma digamos, un poco llamativa. En ocasiones, dependiendo de la zona de la que provenga el socio búlgaro, ir vestido con una camiseta moderna y de marca, puede considerarse como un atuendo apropiado para una reunión.

1) Hay que beber. Al menos con la ensalada, hay que tomar un vasito pequeño de Rakia. Ese pequeño detalle, sirve para brindar con quienes quizás se conviertan en compañeros de negocio, y afianza relaciones. Los búlgaros al brindar siempre miran a los ojos, y es un momento en el que mirar a los ojos fijamente a tus compañeros de bebida, y sonreir. Importante: los búlgaros muy raras veces se emborrachan, yo todavía no he visto a ninguno. El secreto es que beben muy muy despacito, disfrutando la bebida la comida y la compañía, al mismo tiempo que hablan, y comen cantidades enormes de platos tradicionales.

2) No hay que ir al grano. Se hablará de negocios, pero también se hablará de la familia, de la esposa, de negocios distintos de aquel del que se planea hablar, y también de la vida en general. Lo importante primero es comer, beber, y pasárselo bien, y entre medio, se irán afianzando relaciones de negocio, pero el funcionamiento es extremadamente antiformal. Es importante crear un clima informal de cordialidad y confianza, sin caras serias ni plazos estrictos.

3) Nunca sugieras que la cena ha terminado. Efectivamente, las cenas terminan sencillamente cuando terminan de forma natural, no hay que apresurarse. De hecho, es frecuente que alguien se pida una ensalada, una hora más tarde unos trocitos de queso rebozados (сирене пане), una hora más tarde un filete de cerdo a la brasa, y dos horas después un postre.

4) No te levantes nada más pagar la cuenta. En España, cuando se paga la cuenta ya está, todo el mundo se levanta y todo ha acabado, en Bulgaria no es así, a veces se paga la cuenta, y se están varias horas más sentados, ¡incluso a veces se vuelve a pedir de nuevo!

5) Deja propina. Los búlgaros suelen ser muy generosos con las propinas, el porcentaje a manejar es en torno a un 5-10% en una krachma.

Espero que os haya ayudado un poco, y que si alguna vez tenéis la oportunidad de hablar de negocios en una krachma, no vayáis en traje y con maletín.